Gestión delegada
Nuestros clientes no tienen que seguir el mercado ni decidir dónde invertir. Ese trabajo lo asumimos nosotros, dentro de los límites que acordamos juntos.

Gestión privada de capital · Miami Lakes, Florida
Administramos el patrimonio de un número reducido de clientes que prefieren delegar las decisiones de inversión en un equipo dedicado, con un mandato claro y sin sobresaltos.
La firma
Hay personas que tienen el capital, pero no el tiempo ni el interés de seguir los mercados. Para ellas existe Colina Capital: asumimos la gestión, rendimos cuentas con claridad y cuidamos cada decisión como si el patrimonio fuera propio.
Nuestros clientes no tienen que seguir el mercado ni decidir dónde invertir. Ese trabajo lo asumimos nosotros, dentro de los límites que acordamos juntos.
Cada relación parte de un mandato escrito: objetivos, horizonte, tolerancia al riesgo y restricciones propias de cada cliente.
Informes periódicos en lenguaje sencillo, con lo que se hizo, por qué se hizo y cómo está compuesto el patrimonio.

Filosofía
Una colina ofrece algo que el llano no da: perspectiva. Así entendemos la gestión de patrimonio. Tomar distancia del ruido diario, mirar el horizonte completo y avanzar con paso firme.
Cómo trabajamos
Un primer contacto, sin compromiso, para conocer su situación, lo que espera de una gestora y lo que no. También es el momento de conocernos a nosotros.
Analizamos horizonte, necesidades de liquidez, tolerancia al riesgo y circunstancias personales o familiares que deban tenerse en cuenta.
Formalizamos el acuerdo de gestión: alcance, límites de inversión, estructura de comisión, forma de reporte y condiciones para retirar fondos.
Invertimos el capital según el mandato y lo supervisamos de forma continua. Las decisiones se documentan y siguen un proceso definido.
Recibe informes periódicos y nos reunimos para revisar el plan cuando su vida o sus objetivos cambian.

“No buscamos ser la gestora de todos. Buscamos ser la gestora de confianza de unos pocos.”
Colina Capital
Acceso por contacto directo
Trabajamos con un número reducido de clientes. La primera conversación no tiene costo ni compromiso.